Diez kilómetros que se evaporan: las cifras variables de Villa Los Aromos
En Villa Los Aromos los kilómetros de calles no parecen depender del territorio, sino del momento político.
El 30 de enero de 2026, en el grupo de difusión comunal se informó que la localidad tiene 47 km de calles.
El 6 de febrero de 2026, apenas siete días después, el número descendió a 37 km.
Diez kilómetros menos en una semana.
Sin cierre de calles. Sin modificación de ejido. Sin explicación técnica pública.
Los números oficiales recientes
| Fecha | Kilómetros informados | Fuente | Observaciones |
|---|---|---|---|
| 30/01/2026 | 47 km | Grupo de difusión comunal | No se detalla metodología ni criterios de medición |
| 06/02/2026 | 37 km | Grupo de difusión comunal | Reducción de 10 km sin aclaración pública |
En una localidad pequeña, 10 km no son un error menor: representan casi la mitad de la red urbana real.
Lo que decían los números antes
Durante la gestión de Nélida Morales, los kilómetros de calles declarados públicamente oscilaban entre 23 y 27 km. Ese rango coincide con lo que surge de una medición básica sobre el trazado urbano visible en Google Maps y con comparaciones con localidades similares del Valle de Paravachasca.
Si tomamos el parámetro más bajo (23 km) y lo contrastamos con los 37 km actuales, la comuna habría abierto 14 km nuevos en apenas dos años.
Si lo contrastamos con los 47 km informados en enero, la cifra ascendería a 24 km nuevos.
Eso implicaría haber expandido la red vial entre un 60% y un 100% en un período extremadamente corto.
Esa expansión no se observa ni en el mapa ni en el territorio.
El número que sí resiste análisis
Una estimación técnica razonable ubica la red vial urbana abierta de Villa Los Aromos en torno a 25 km, con un margen de entre 22 y 28 km según el criterio utilizado.
47 km colocarían a la localidad en una escala territorial comparable a pueblos con el doble de urbanización efectiva.
37 km ya implican una expansión difícil de justificar con la realidad visible.
Un patrón preocupante
El presidente comunal, Daniel Pastorino, vuelve a quedar en el centro de cuestionamientos por la falta de claridad en la información pública.
Vecinos y representantes de la minoría han planteado pedidos de explicación sobre estas variaciones, sin que hasta el momento se haya presentado una metodología clara, un relevamiento técnico documentado o un registro oficial accesible.
La situación se da, además, en un contexto atravesado por la polémica en torno a la red de gas, donde existen cuestionamientos públicos respecto de los criterios de financiamiento y las condiciones en que se implementó el esquema de pago para los frentistas. Sobre ese punto también se han solicitado aclaraciones formales.
No se trata de una discusión menor ni de un tecnicismo contable. Cuando los números oficiales cambian sin explicación:
- se vuelve imposible evaluar la gestión,
- se distorsiona el cálculo de costos reales de mantenimiento,
- y se erosiona la confianza institucional.
Los kilómetros de calles no deberían ser un dato elástico. En una comunidad pequeña, la transparencia no es un slogan: es una obligación. Porque cuando los datos se mueven según la necesidad del momento, el problema ya no es cuántos kilómetros tiene el pueblo. El problema es la credibilidad de quien los informa.
