Llaryora frena la obra pública para destrabar la paritaria docente
En medio del conflicto salarial con los docentes, el Gobierno de Córdoba decidió postergar inversiones para mejorar la oferta. La medida tensiona uno de los pilares históricos del modelo cordobesista.
El conflicto docente en Córdoba obligó al gobernador Martín Llaryora a tomar una decisión de alto impacto político: frenar y postergar obra pública para redireccionar recursos hacia una nueva propuesta salarial.
La medida no es menor. La inversión en infraestructura fue, durante décadas, uno de los ejes centrales del modelo cordobesista. Sin embargo, el escenario actual —marcado por la caída de la recaudación y la presión salarial— empujó al Ejecutivo a priorizar la negociación con el sector educativo.
La paritaria se encuentra empantanada. El gremio docente rechazó las propuestas iniciales y avanzó con medidas de fuerza, incluyendo un paro de 48 horas. Frente a ese escenario, la Provincia busca acercar posiciones con una tercera oferta que contemple parte de los reclamos del sector.
Presión cruzada
La estrategia oficial combina negociación y presión. Por un lado, se sostiene que la mesa de diálogo sigue abierta y se insiste en la necesidad de alcanzar un acuerdo. Por otro, el Gobierno advirtió que descontará los días no trabajados, lo que impacta directamente en los ingresos docentes.
Desde el Ejecutivo también dejaron trascender que el conflicto no es únicamente salarial, sino que existen diferencias más profundas con la conducción gremial, lo que endurece aún más la negociación.
Un cambio de prioridades
El dato central es el cambio de enfoque: recortar o postergar obra pública para sostener salarios. En términos políticos, implica tensionar una identidad construida durante años en Córdoba, donde la infraestructura fue presentada como motor de desarrollo.
La decisión abre interrogantes hacia adelante. Por un lado, cómo impactará en el ritmo de obras en toda la provincia. Por otro, si este movimiento alcanza para descomprimir un conflicto que, en el inicio del ciclo lectivo, ya muestra un alto nivel de confrontación.
Más que una paritaria
Lo que está en juego excede la discusión salarial. El conflicto docente vuelve a poner en debate el equilibrio entre inversión, gasto corriente y prioridades del Estado en un contexto económico restrictivo.
La señal es clara: cuando los recursos no alcanzan, gobernar es elegir.
Y en este caso, la Provincia decidió mover una pieza central de su modelo para intentar cerrar una negociación clave.
